L U N E S
Llegamos, pues, como si nada, al último mes primaveral, el de Junio, casi sin darnos cuenta de que con él terminaremos la mitad de un año por el que, apenas ayer, nos felicitábamos de ir a vivir. Que, ¿qué hemos hecho con él o en él. Bueno, pues ésa es una pregunta que cada uno que se atreva a hacerse tendrá que contestarse. Ojalá todos queden satisfechos con su contestación.
Cuando se cae en la cuenta de eso, de que ya estamos en junio, la mayoría se sorprende y dice: Pero, ¡cómo es esto posible! Y tal sorpresa sólo confirma la suposición de que a la generalidad el tiempo se le ha ido de las manos.
Y no me refiero exclusivamente a un aprovechamiento económico del tiempo. Los negocios una vez creados y afirmados con una buena administración y mantenimiento, salvo un descuido