Uterina, Astatrasio y Pitorrón pertenecían a un exclusivo club nudista. Ella era ninfómana; Astatrasio sufría de alcoholismo, y Pitorrón era un sujeto lascivo que no sofrenaba su erotomanía. El presidente del club los llamó y les dijo que había quejas contra ellos. Uterina hacía proposiciones indecorosas a los socios; el ebrio escandalizaba, y el lujurioso Pitorrón perseguía a las mujeres del club para saciar en ellas su libídine. "Si no controlan sus impulsos -les advirtió con acrimonia-, nos veremos en la necesidad de echarlos fuera". Astatrasio sintió tal pesadumbre por esa reprimenda que se emborrachó, y fue expulsado en forma vergonzosa. Pitorrón y Uterina se juntaron para fortalecerse mutuamente. Iban caminando por el jardín del club cuando vieron tirada una cartera. De inmediato Ute