El maestro les pidió a los niños que dijeran el nombre de un vegetal que hace llorar. "¡El repollo!" -contestó Pepito de inmediato. "No, Pepito -lo corrigió el mentor-. Es la cebolla. El repollo no hace llorar". "¿Que no? -replica el muchachillo-. ¿Le han dado a usted un repollazo en los éstos?"... Don Geroncio, caballero de muy madura edad, se veía abatido, acongojado, pesaroso. "¿Qué te sucede?" -le preguntó un amigo. Contesta el veterano: "Fui con el médico y le pedí que me diera una receta para Viagra. No me la quiso dar". "¿Por qué?" -se extraña el otro. Responde don Geroncio con tristeza: "Me dijo que no tiene caso ponerle astabandera nueva a un edificio que ya se va a caer"... Una pregunta: ¿Cómo supo Pinocho que estaba hecho de madera? La respuesta: Cuando llegó a la adolescencia s