La osamenta de una mujer de aproximadamente 25 a 35 años fue encontrada en el lecho seco del río Nazas, cerca de las cribadoras, a unos 500 metros de las compuertas Las Calabazas y a un kilómetro de la carretera a El Huarache.
La víctima tuvo una muerte violenta ya que en los huesos recuperados se detectan contusiones y leves fracturas que se pudieron provocar con un objeto contuso como son los puños o piedras, según el reporte preeliminar de la Subprocuraduría de Justicia de la Región Lagunera de Durango.
De la osamenta se logró recuperar un buen número de huesos, no así el maxilar superior y parte del cráneo. La muerte pudo ocurrir hace dos o tres meses.
Entre los restos óseos se detectó una cabellera abundante, larga, con raíces negras y tinte rubio castaño. También se