Por Luis Alberto Morales
Fotografía Jesús Hernández
GÓMEZ PALACIO, DGO.- La familia Medina nunca se imaginó que podría ser víctima de un fraude telefónico. Ahora los estafadores cambiaron su táctica. Sus “clientes” son seleccionados en los avisos clasificados de los periódicos, electricistas, plomeros, albañiles, músicos y hasta payasos, han estado a punto o fueron timados por un par de vivales.
Afortunadamente para los Medina, la estafa no se consumó, un hecho fortuito afectó el plan de los delincuentes, pero inevitablemente, la familia vivió momentos de desconcierto y angustia hasta que todo quedó al descubierto.
El fraude empezó cuando Juan Medina recibió una llamada telefónica a su casa a las 19:00 horas, del viernes 30 de mayo. Su interlocutor lo buscaba para solicit