
Los vientos y tolvaneras propios de esta temporada favorecen las infecciones oculares, e incrementan el riesgo de padecer conjuntivitis, que es una inflamación en el tejido que recubre el interior del párpado y que ayuda a mantener el mismo y el globo ocular hidratados.
María de los Ángeles Sifuentes Galván, coordinadora de unidades de medicina familiar en la Delegación Coahuila del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), señaló que durante febrero y marzo se incrementa la demanda de consulta por infecciones oculares, ya que las bacterias y polen que se encuentran en el medio ambiente favorecen la aparición de estas enfermedades.
Este tipo de infecciones se presenta con mayor frecuencia en los niños en edad escolar y de guardería, aunque los adultos también son susceptibles de padec