
Después de atrapar la pelota de béisbol que Barry Bonds conectó para su jonrón 762, Jameson Sutton la guardó en el lugar más seguro que se le ocurrió: en lo más profundo de su armario. "No se lo dije a nadie", afirmó. Sutton, de 24 años, puso la bola en una caja de seguridad cuando terminó la temporada al darse cuenta de su valor. Y con Bonds todavía en busca de un equipo para jugar esta temporada, el residente de Boulder, Colorado, decidió poner la pelota a la venta. Sutton contrató a la firma SCP Auctions para que realice una subasta por internet que comienza el 31 de marzo y en la que la pelota podría ser vendida hasta por un millón de dólares. AP