
Con esta suman ya 10 amenazas de bomba falsas en lo que va del presente año, dos de ellas en la Presidencia.Esta vez doña Martha no corrió con sus hijos por la acera frente a la Presidencia Municipal ante la amenaza de bomba, ni sintió el nerviosismo y las palpitaciones como la primera vez que se registró una llamada de esta naturaleza en el edificio público, tampoco tuvo que tomar sus pastillas “para el azúcar”, no.
Esta vez tranquilamente se metió a una tienda cercana, se compró un sandwich y un refresco y se sentó a ver el espectáculo al igual que otras personas. “Ya sabe uno que es gente sin quehacer la que habla y que no pasa nada”, dijo Martha, quien labora en un puesto de gorditas cercano al edificio.
Ayer dos amenazas de bomba que resultaron falsas provocaron un caos vial, la suspensión de exámenes en un bachiller, así como de las actividades en la Presidencia y la espectacular movil