Juanilito le contó a Pepito: "Mi papá me dijo que si sigo practicando el placer solitario voy a quedar ciego". "Pues no sé -responde Pepito-, pero yo le voy a seguir hasta que necesite lentes"... Soberbia... Envidia... Gula... Avaricia... Pereza... Ira... Lujuria... Tales son los siete pecados capitales que en su olvidado Catecismo enumeró el buen Padre Ripalda. (Puse primero a la soberbia porque de ella nacen todos los demás pecados. Y al final puso a la pobrecita lujuria porque es culpa tan efímera y tan frágil que con los años se termina. Para matar a los otros pecados debe uno combatir contra ellos, pero la lujuria muere de muerte natural. Y sin embargo, pese a ser una culpa tan humilde como ese borriquito que nuestro cuerpo es, la lujuria es la falta más temida y condenada por los clé