Mouriño sigue firme. Sí: firme y firme. López Obrador halló un panal de rica miel en documentos firmados por él, y ha aportado nuevas evidencias para demostrar que el bisoño secretario de Gobernación no creyó necesario separar su doble condición de funcionario público y representante empresarial, con lo cual se metió -y metió al Presidente- en un enredo que está enredando mucho a la Administración. La verdad es la verdad, dígala quien la diga, y mientras AMLO está ganando credibilidad el régimen de Calderón la está perdiendo. Ya no se ve en el mandatario la misma consistencia que mostraba. Si Mouriño fuera tan amigo del Presidente como se ha dicho que es, le entregaría la renuncia como prueba mejor de su amistad. De otro modo podría llegar a ser para Felipe lo que Marta Sahagún fue para Fo