El tímido muchacho se dirige a su dulcinea: "-¿Realmente me amas, Pirulina?”. Responde la muchacha: "-Mira: a otros hombres los he admirado por ser guapos, inteligentes, simpáticos, viriles, agradables, interesantes, audaces o atractivos. Pero contigo, Nihilio, es puro amor”... Decía una señora a otra: "-Batallo mucho para decidirme a lavar o planchar”. "-Yo tengo un sistema -responde la señora-. Al despertar observo a mi marido: si está dormidito del lado izquierdo, lavo. Si está dormidito del lado derecho, plancho”. "-Oye -pregunta la amiga-, ¿y si no está dormidito?”. "-No, -responde la señora-. ¡Entonces de indeja me levanto a lavar o planchar!”... No hay señora más mandona que la realidad. Cuando se vieron los primeros indicios de la desaceleración económica de Estados Unidos, el Gobi