Tres señoras hablaban de métodos anticonceptivos. Dice la primera: "Yo uso el método anovulatorio". Dice la segunda: "Yo uso el método Ogino-Knaus". Dice la tercera: "Yo uso el método tina". "¿Cuál es ése?" -preguntan las otras, extrañadas. Explica la señora: "Mi esposo es más bajito que yo, y hacemos el amor de pie. Para alcanzarme él se sube a una tina. En el momento culminante, cuando él va a terminar, yo recurro al método anticoncepcional: le doy una patada a la tina"... La presencia de mexicanos en la guerrilla de Colombia es muestra de que el germen de la violencia sigue latente en un sector de la extrema izquierda mexicana, especialmente entre jóvenes que no vacilarían en empuñar las armas en su propio país si se dieran las condiciones necesarias para una acción de esa naturaleza. M