Dos borrachines van por el muelle cuando escuchan voces desesperadas: se había caído al agua un infeliz y no sabía nadar. Les grita angustiosamente a los borrachos: "-¡Una cuerda! ¡Por favor, échenme una cuerda!". "-¡Si será terco el caón ése -dice uno de los ebrios al otro-. ¡Se está ahogando, y todavía quiere ahorcarse!"... La llamativa chica muestra un lujoso abrigo de pieles a su amiga. "-¡Está precioso! -exclama ella-. ¿Cuántos?"... A un agente viajero se le descompone el coche en un lugar remoto y por la noche. Comienza a llover cuando a lo lejos ve una lucecita. Guiándose por ella llega a la casa de un granjero: "-Perdone, señor -le dice-, mi auto se descompuso. ¿Puedo pasar aquí la noche?". "-Sí -le responde el granjero-. Pero no hay camas disponibles. Tendrá que dormir con mi hija