Porque los jóvenes que les gusta acudir a un bar, antro o centro nocturno, tienen derechos que deben ser respetados, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), los orienta para evitar que sean víctimas de prácticas comerciales abusivas o discriminatorias.
Sergio Lara Galván, delegado de la Profeco en la Región Lagunera, explicó que como en cualquier establecimiento que brinde algún servicio al público, estos proveedores están obligados a ofrecer un trato respetuoso, además de un servicio de calidad y con apego a la Ley.
Por eso, agregó, los consumidores cuentan con cinco derechos básicos establecidos en la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), en estos lugares. Ningún establecimiento tiene derecho a discriminar. El Artículo 58 establece que “el proveedor de bienes, prod