La prótesis proporcionaría, a partir del sentido del tacto, un equivalente de la visión perdida. Prevén pruebas en pacientes de hospitales del IMSS.
La ceguera es, sin duda, una de las discapacidades sensoriales con más consecuencias negativas en la vida diaria de quienes la padecen.
En años recientes, las investigaciones sobre prótesis visuales han tomado diversas direcciones, de tal modo que ya se habla de implantes en el cerebro, en el nervio óptico y la retina. Sin embargo, por lo que se refiere a estas prótesis, tienen al menos dos grandes inconvenientes: son incapaces de reconstruir un mapa retinotópico congruente (situar en un plano de coordenadas los puntos que conforman la imagen) y requieren cirugía mayor para ser implantadas.
Como una alternativa a lo anterior, el Grupo d