El juez reprendía con acrimonia a un individuo: "¿Por qué no intervino, dígame, cuando vio que aquel sujeto que estaba golpeando a la señora suegra de usted?". "Su señoría -replica el majadero-, me pareció infame que dos hombres golpearan al mismo tiempo a una mujer"... Murió el gato de Pepito. Su mamá lo consolaba: "No llores, hijito. El Michi ya está en el Cielo, con Diosito". Pregunta entre sus lágrimas el niño: "¿Y qué ingaos va a hacer Diosito con un gato muerto?"... Recibí una hermosa carta que tiene letra y música. La letra es de Carlos Prieto, uno de los más grandes artistas mexicanos; la música es de su inseparable pareja, Chelo Prieto, un violonchelo en cuyas cuerdas y madera va toda la armonía del mundo. Imposible poner aquí esa música, pero es posible transcribir su letra: "Muy