El celebrado Filósofo de Güémez, cuyo carisma encarna ahora en la persona del talentoso Ramón Durón Ruiz, afirma que la causa principal de que haya tantos divorcios es que hay muchos matrimonios. A más de ese plausible motivo pueden hallarse otros. El común de la gente, por ejemplo, piensa que casi siempre los problemas de los casados empiezan en la cama: la señora no quiere tener sexo (o sí quiere, pero no con el marido); el señor es incapaz (le pide a la señora que se hinque y ¡paz!), o ambos no comparten los mismos gustos eróticos, etcétera. La verdad, sin embargo, es que los conflictos entre esposos generalmente no empiezan en el lecho conyugal. Más bien ahí terminan, pues en la cama se dan las más sabrosas reconciliaciones. Sé de un matrimonio que tuvo ocho reconciliaciones: tres muje