Por María Cecilia Aguilar
El Siglo de Torreón
FRANCISCO I. MADERO.- La cara de la insalubridad al parecer llegó para quedarse en el rastro municipal de este municipio. Pese a las condiciones antihigiénicas en las que operan los trabajadores de este matadero, continúa operando pese al conocimiento de las autoridades correspondientes.
En un recorrido que el Siglo de Torreón realizó en el lugar, donde los fétidos olores envuelven la atmósfera, se constató que nada ha cambiado y que la situación es grave, pues es un foco de infección para quienes consumen la carne.
Alrededor de diez matanceros se encontraban en el área, todos con su característica vestidura, -botas ensangrentadas, un mandil antes blanco, que ahora luce como una pintura de Picasso- donde la mugre se combina con la sangre