El joven ingeniero presentaba examen para ocupar el cargo de controlador de tráfico ferroviario. Le dice el examinador: "-Van dos trenes en dirección contraria, a 120 kilómetros por hora y por la misma vía. ¿Qué haces?". "-Llamo a los maquinistas -contesta el joven- y les pido que se detengan para evitar la colisión". "-Los dos trenes están incomunicados" -opone el examinador. "-Entonces -dice el muchacho- llamo a los guardavías para que desvíen a uno de los trenes". "-No hay guardavías" -señala el examinador. "-Muy bien -dice el muchacho-. Entonces llamo a mi mamá". "-¿A tu mamá? -se sorprende el hombre-. ¿Para qué?". Explica el muchacho: "-Es que nunca ha visto un choque de trenes, y éste va a estar de poca madre". Como en el cuento, dos rápidas locomotoras avanzan una contra la otra por