El pretendiente se presentó ante el padre de su novia a fin de pedir la mano de la muchacha. Pregunta el genitor, severo: “Y ¿tiene usted lo necesario para mantener a Susiflor?”. “Creo que sí, señor” -contesta el muchacho. Inquiere el papá: “¿Cuánto gana?”. El novio respondió citando una cantidad. “¡Uh! -se burla el padre-. ¡Con eso no le alcanza a usted ni para comprarle calzones a mi hija!”. “Perdóneme, señor -replica el muchacho-. Ya le conozco todos los que usted le compra, y creo que conmigo podrá tener más, y mejores”... La maestra de la escuela les dictaba a sus alumnos un poema: “La pólvora estalló, silbó la bala. / La golondrina, con el pecho herido, / rota, caída, destrozada el ala, / cayó desde lo alto de su nido”. “Maestra -la interrumpe Rosilita-. ¿Cómo se escribe la palabra ‘