En el varón el cerebro y la parte viril son como un reloj de arena: conforme ésta se llena, aquél se vacía. Dos matrimonios amigos entre sí salieron juntos de vacaciones. La segunda noche uno de los esposos tomó la palabra en el bar del hotel y dijo a las señoras: "Mi compadre y yo platicamos ayer, y acordamos algo en lo que ojalá ustedes también estén de acuerdo. Tenemos mucho tiempo ya de conocernos; hay sobrada confianza entre nosotros. Creemos que si hacemos un cambio de pareja le daremos mayor interés a nuestras vacaciones, y a nuestra relación. ¿Qué piensan ustedes?". Al principio las esposas se resistían a hacer el cambio; pero luego de dos copas empezaron a considerar el asunto; después de tres les pareció muy interesante, y al final la quinta copa las hizo estar completamente de a