Por Martín Chávez Chávez
TORREÓN, COAH.- Ciclista, danzante, tamborero, conserje, dirigente de Cursillos de Cristiandad, pero sobre todo bolero, José Silvestre Ortiz Guardado, ¡está medio raro el nombre y por eso me desquité y así le puse a mi chavo!; aclara “Tito” sin dejar de limpiar zapatos frente al Palacio Federal por la avenida Morelos. ¡Lo importante no es lo que tengas, sino que disfrutes lo que tienes !, aconseja.
“Tito” llegó a la plazuela Juárez hace 37 años, donde estableció su campo de trabajo como lustrador de calzado en tres sillas, atendiendo la recomendación de un viejito quien le dijo que el ser bolero sería uno de los mejores oficios porque de esa forma conocería a muchas personas, gente a la que podría convertir en sus amigos... y así fue, ¡n