Martha Sahagún de Fox esgrime como defensa el argumento de que se le ataca por el sólo hecho de ser mujer. La afirmación es falsa. Se le critica, sí, por mostrar fallas de carácter y conducta que igualmente serían reprobables en un hombre: desmesurada ambición, egocentrismo desbordado, manipulación de personas y recursos para lograr la propia conveniencia. Por ser esposa -no ya por ser esposa del Presidente- debería armonizar sus actuaciones con las de su marido para cumplir el fin de la pareja. En el caso especialísimo de ésta que uno de sus dos integrantes llamó "la pareja presidencial", toca a quienes la forman considerar el bien de la República, un bien que por valioso y trascendente, y por atañer a millones de personas, se debe poner por encima aun del mismo bien particular de los esp