En medio de la pobreza padres huicholes permiten que sus niños, se enfrenten a mayor explotación y peor pago que los de ellos.
Para los huicholes de esta región del municipio de Mezquital, en el Sur de Durango, hay un tema tabú: evitan hablar de la necesidad que tienen de “vender” la mano de obra infantil, la de sus hijos, en los campos de “la costa”.
Cada año, familias enteras de esta etnia emprenden el éxodo para ir a trabajar a los campos agrícolas de estados, como Nayarit, Sinaloa y Sonora. Sin otra opción para mejorar la economía familiar, irremediablemente los padres permiten que sus niños, que cubren jornadas de hasta 12 horas diarias, se enfrenten a mayor explotación y peor pago que los de ellos.
En marzo pasado, en el campo San Roberto de Hermosillo, Sonora, se prohibió l