El misionero llegó a la perdida tribu de indios, y después de evangelizarlos brevemente procedió a bautizarlos, confirmarlos, administrarles la primera comunión y casarlos. Al final el misionero le pregunta al jefe de la tribu: "¿Cuál de las ceremonias les gustó más?”. "La del matrimonio -responde con una gran sonrisa el jefe-. ¡Todos agarramos vieja nueva!"... Cierto señor tenía una hija muy fea cuyo nombre era Uglilia. Al director del zoológico de la ciudad se le ocurrió un experimento: cruzaría al orangután del parque con una mujer, a ver qué resultaba. Logró reunir medio millón de pesos para pagar los servicios de la dama que se sacrificaría en aras de la ciencia. Luego fue a hablar con el papá de Uglilia. "Señor -le dice-. Queremos que su hijita tenga relación carnal con el orangután.