MATAMOROS, COAH.- Esperanza Favela Ríos, de 59 años, se quedó estupefacta cuando al salir de bañarse, se vio envuelta entre un sofocante humo, ¡la parte trasera de su casa ardía en llamas!
Todos los días poco antes de las nueve de la noche Esperanza, quien quedó viuda desde hace más de nueve años, acostumbra encender una veladora a la Virgen de Guadalupe; el pasado miércoles no fue la excepción.
-“Al salir del baño y ver las llamaradas, luego de exclamar un ¡Virgen Santa!, solamente acaté a correr y pedir auxilio a mis vecinas, no me importó que solamente cubría mi cuerpo una toalla”.
Pero de pronto, para Esperanza, quien es diabética, vino la oscuridad, pues se desmayó y un grupo de vecinas la trasladaron a la Cruz Roja del municipio donde se quedó internada hasta entrada l