Solicia Sinpitier, Himenia Camafría y Celiberia Sinvarón, maduras señoritas solteras, fueron un día al zoológico. El gorila escapó de su jaula, se precipitó hacia la señorita Celiberia, la derribó por tierra y ahí la hizo objeto de sus instintos de selvático animal. Le dice con enojo Himenia a su amiguita Sinpitier: "¡Gorila desgraciado! ¿Qué tiene ella que no tengamos nosotras?"... Pirulina, joven mujer con mucha ciencia de la vida, iba por un oscuro callejón cuando le salió al paso un degenerado sujeto que llevaba por todo vestido una raída gabardina de hule. Abriendo con ambas manos esa prenda el torpe tipo dejó ver sus desnudeces. "¡Auxilio! -gritó Pirulina a voz en cuello-. ¡Me van a robar!". "¿A robar? -se burla el individuo-. Te voy a violar, linda". Replica Pirulina: "Si me vas a v