Acabada la cacería de la zorra, lord Feebledick llegó a su casa y encontró a su mujer, lady Loosebloomers, en trance de fornicación con un enano. “Bloody be! -exclamó milord, que no olvidaba los juramentos aprendidos en la India-. ¡Y con un enano!”. Responde ella: “Es que en el Año Nuevo me hice el propósito de ir dejando el adulterio poco a poco, y ya le estoy bajando”... Un sujeto le contó al pastor de su iglesia: “Mi esposa tiene en su poder un acta que la faculta para predicar sermones”. “¿De veras? -se interesó el pastor-. ¿Qué clase de acta es ésa?”. Responde el tipo: “Se llama ‘acta de matrimonio’”... Don Leovigildo iba por la calle cuando se le acercó un sujeto de extraño aspecto y porte estrafalario. “Soy mago -dijo el tipo en tono de misterio-. Le vendo estos anteojos en mil peso