Melchor y Gaspar no salían de su asombro. Les dice el negrito Baltasar, que en ese momento tocaba el bongó en un guapachoso conjunto de merengue y salsa: "Ni me digan nada, chicos. Ya pasó el Día de Reyes; algo tengo que hacer ahora para mantenerme"... Babalucas era mesero. Le pregunta un cliente: "Joven: el espagueti ¿viene solo?". "No, señor -responde el badulaque-. Yo lo traigo"... Ovonio Grandbolier, el hombre más perezoso del condado, le dice a su mujer: "El médico me recomendó hacer ejercicio". "¿Y lo harás?" -pregunta la señora. "Sí -contesta el gran eggón-. En vez de ver golf en la televisión ahora veré tenis"... Murió un señor y fue a dar al Cielo. San Pedro le entregó sus alas, su aureola y una lira, y le asignó una nube. En ella estaba cuando de otra nube salió un gigantesco alc