
Tan antiguo como la civilización, el tatuaje sigue estando presente en la sociedad de diferentes maneras. Si antes las motivaciones de las personas para pigmentarse la piel eran religiosas, hoy la moda o la búsqueda de la identidad son más importantes. Pero rayarse el cuerpo puede acarrear algunos problemas, como el contagio de infecciones o ser víctima de discriminación laboral.
En el brazo, la cadera, el pecho, la espalda o inclusive el dedo de un pie, cualquier lugar del cuerpo donde la piel aparezca como un lienzo en blanco, es factible realizarse una marca o dibujo, llamado tatuaje. Desde figuras tribales, seres mitológicos, nombres propios o figuras que se desprenden de la imaginación del tatuador, se pueden portar en el cuerpo como una marca de distinción, que perdurará hasta el