Para celebrar el principio del nuevo año don Frustracio se dispuso a hacerle el amor a su mujer, doña Frigidia. Apenas había comenzado los iniciales juegos del foreplay cuando ella empezó a quejarse de los males que se vieron durante el año que finó, especialmente la carestía. "Todo está subiendo -decía mientras él se empeñaba en vano en suscitar el interés erótico de su señora-. Está subiendo el teléfono; está subiendo la luz...". Seguía el marido en sus intentos por encender en ella la llama de la pasión sensual. Doña Frigidia, temosa, insistía en sus quejumbres: "Está subiendo también el gas; está subiendo la comida; está subiendo todo". "No todo -le dice don Frustracio, mohíno-. Hay algo aquí que está bajando”... (No le entendí)... El aumento en las gasolinas, no cabe duda, provocará u