
En casos extremos, el padecimiento psicológico puede paralizar a las personas.
La paranoia es un sentimiento de persecución. En casos extremos, puede afectar a una persona a un grado tal que no pueda dedicarse a ninguna actividad por temor a que la gente le quiera hacer algún daño, señala el psicólogo, Francisco Gutiérrez.
“Las personas sienten que algo las está siguiendo, depende mucho de la personalidad del individuo, se pueden formar ideas patológicas, lo que afecta su medio social, laboral y familiar”, manifiesta. Existen muchos tipos de consecuencias derivadas de esta patología, que se traducen en trastornos de sueño, incompatibilidad para el trabajo, la manera general en las relaciones personales y familiares. La más grave resulta en que el individuo no puede interactuar con el