
Con refresco y sonrisas que se desbordaban, un grupo de internos se preparaba para el conteo final y el brindis que despidiera un 2007 que les dejó un sinfín de actividades dentro de la institución. (Fotografías de Fernando Compeán)El frío, las rejas y la muralla del Cereso de San Pedro no fueron obstáculos para despedir con risas y recuerdos al año viejo y recibir con esperanza y calidez al nuevo año. Internos y custodios compartieron los últimos minutos de 2007 y los primeros de 2008 entre buenos deseos, abrazos y agradecimientos.
SAN PEDRO, COAH.- Para el común de las personas los 12 deseos que se manifiestan a través de las uvas y el brindis al filo de la medianoche del 31 de diciembre, tienen como marco la libertad: pagar las deudas, mejorar los malos hábitos, conseguir un trabajo mejor y hasta encontrar esa media naranja que espera en algún lugar del planeta. Pero cuando se está dentro de muros, privado de la libertad, y las rejas encierran los sueños atrás de unos barrotes, esos propósitos cambian.
Laura