Yo admiro mucho a los economistas. Son los más grandes escritores de ciencia ficción que hay. Tienen todas las respuestas, aunque sea para las preguntas del año anterior. Expertos en paradojas, los economistas nos dicen que para lograr la prosperidad individual debemos ahorrar, y para lograr la prosperidad nacional debemos gastar. Me gustaría hallar alguno que me dijera por qué mientras el costo de la vida sube el valor de la vida baja. Los economistas pueden explicarlo todo, pero ninguno pudo explicar por qué a fines de los años cuarentas y principios de los cincuentas subieron en forma espectacular las ventas de crema bronceadora. Esa alza se debió al glorioso invento del bikini, diminuta prenda llamada así por el nombre del atolón Bikini, en las Islas Marshall, de la Micronesia, donde E