El cuento llamado “Tanto monta, monta tanto...” aparecerá aquí el día último del año. Esa historieta es la más desaforada de cuantas aquí han aparecido en el curso del año que se va. La leerán mis cuatro lectores y pensarán en el extremo a que ha llegado la decadencia de Occidente, incluido en ese rumbo El Moquetito, Tamaulipas y otro poblado tamaulipeco también de nombre raro, pues se llama Tres Palos. Al parecer ese nombre le vino de tres árboles secos cuyos troncos, desnudos de ramazón, se veían a las afueras del lugar. Cierta maestra a quien le tocó ir a trabajar en un remoto villorrio fronterizo de ese estado le pidió al líder sindical que la acercara más a la ciudad. Preguntó el dirigente: “¿Qué le parece...?”. Y mencionó el nombre de aquel pueblo. “Seis que sean -respondió la profes