Ernesto Saro Boardman, presidente de la comisión de salud en el Senado, dijo que la falsificación de medicinas es una práctica que genera ganancias por 35 mil millones de dólares anuales en el mundo, mientras que en México se ha constituido como una de las industrias ilícitas más lucrativas en el país, con ganancias de entre 650 y mil 500 millones de dólares al año.
Ante esta situación, senadores panistas solicitaron la aplicación de 12 a 24 años de prisión a quien suministre un medicamento adulterado, falsificado, contaminado o alterado; así como de seis a 15 años de cárcel a quienes adulteren, falsifiquen, contaminen o alteren un fármaco.
Actualmente la pena es de uno a nueve años de prisión y multa equivalente a cien mil días de salario mínimo general vigente en la zona económica de