En lo que va del mes de diciembre se han presentado alrededor de 30 incendios que se pudieron haber evitado con la precaución de los padres de familia. Protección Civil espera cerrar el mes con la misma cifra del año pasado, que fue de 40 siniestros.
Y es que las vacaciones de los niños muchas veces orillan a los papás a dejarles solos en las casas, además de que en temporada navideña se suelen prender luces en los pinos y en ocasiones, veladoras a algún santo, lo cual fácilmente deriva en accidentes. Ante esta situación, la Dirección Municipal de Protección Civil se mantiene en alerta, ya que es la temporada de incendios más alta del año.
“La gente no entiende que no puede dejar a sus niños solos en las casas porque juegan con cerillos, tumban veladoras o juegan con veladoras encendidas