Paula vive en el ejido Paso del Águila, municipio de Torreón. Por las noches, sus calles se vuelven peligrosas, ante la falta de vigilancia y alumbrado público pero sobre todo por la presencia de malvivientes rondando el lugar.
Desde hace años, las principales calles de este ejido, carecen de alumbrado; cuentan con lámparas en cada esquina, pero rara vez, éstas funcionan.
“Por las noches la gente ya no sale por temor a los ‘cholillos’, por temor a que los asalten o simplemente que les meta un susto”, cuenta Paula.
Pero no sólo la mayoría de sus calles presenta este problema, sino también la escuela primaria Francisco I. Madero.
“Hay ocasiones en que de un lado de la escuela tenemos luz y del otro no”, comenta Gustavo Escobar, asesor del plantel, quien asegura que dicho problema tie