UN MENSAJE DE BELÉN PARA EL MUNDO
Época de frío externo pero de intenso calor divino, se escribe el renglón de oro para la historia de la humanidad, acontece el nacimiento de un hombre que transforma las mentes de su momento, para que esa mentalidad trascienda de generación en generación en la verdadera doctrina que no sólo humaniza sino diviniza. Y así, tomando nuestra naturaleza, nace, recostado en un pesebre, entre animales, pasto y humedad, todas las circunstancias adversas, en un establo mal hecho, así de frágil, así de pobre, así de frío, en donde hoy miles de peregrinos visitan la estrella plateada en la cueva de Belén, Israel.
Su padre preocupado para que nada falte, desempeña sus propias labores, serio y entregado a su santa misión. Su madre, una joven doncella, hermosa, de in