Nalgarina Grandchichier, vedette de moda, llegó a una farmacia y pidió una gruesa de condones. "¿De qué tamaño los quiere?" -le preguntó el dependiente. "De todos tamaños -responde ella-. Por ahora no tengo novio formal". (¡Qué bárbara! Una gruesa equivale a 12 docenas. ¡Quería 144 condones la lúbrica mujer! Y entiendo que eran únicamente para el fin de semana. Incluido el viernes, claro)... El jefe de personal de la línea aérea llamó a la nueva azafata y le dijo: "Creo que leyó usted mal sus instrucciones, señorita Bobilia. En efecto, en caso de accidente debe usted hacer que los pasajeros pongan la cabeza entre las piernas. Pero las de ellos, no las de usted"... El señor se dirige con enojo a su hijo adolescente. Le dice: "Veo en tu reporte del colegio que escogiste como materia optativa