Arturo González González
El Siglo de Torreón
TORREÓN, COAH.- Para Lorena Hernández Aldaba, mujer que dice estar al frente de un grupo de alrededor de 300 familias que desde hace algunos meses ocupan terrenos del ejido Zaragoza, “Guillermo Anaya se lava las manos como Poncio Pilatos” al desentenderse del problema que actualmente se presenta en este sector del municipio.
Y es que, según lo que explica, el grupo al cual dirige son personas que fueron reubicadas a raíz de la detección de altos índices de plomo en la sangre de niños que vivían alrededor de Peñoles. “Vivíamos en la Luis Echeverría, luego nos fuimos a la Eduardo Guerra y después nos vinimos a Las Julietas, pero los jacalitos que estaban en las vías se tuvieron que quitar porque Anaya no quiso darnos el a