
Algunos por gusto, otros por necesidad, varios jóvenes iluminan con llamas los cruceros más transitados de esta ciudad. Malabaristas del fuego y ‘dragones’ de gasolina comparten -a veces, pelean- la vía pública entre autos y miradas atentas e indiferentes, en busca de unas cuantas monedas para sobrevivir o divertirse.
TORREÓN, COAH.- Ver el desfile de vendedores, promotores o de quienes con un trapo y un poco de agua enjabonada buscan ganarse el pan de cada día limpiando parabrisas en un crucero, empieza a ser parte del vivir cotidiano de los laguneros que transitan en cuatro ruedas la ciudad.
A aquéllos se ha sumado un grupo de supervivientes urbanos que se ganan la vida jugando con fuego, al mejor estilo circense: payasos, saltimbanquis, maromeros y tragafuegos, alumbr