Cada día la gente cobra más conciencia de un grave problema comunitario: la violencia intrafamiliar. En muchas casas -que no hogares- esa violencia está presente. Deriva en forma principal del hombre, que trata de superar sus debilidades, frustraciones y complejos haciendo víctimas de malos tratos a quienes viven con él. Un niño maltratado, o que ve cómo su padre maltrata a su mamá, llevará por siempre el recuerdo de esa maldad. Quien la sufre debe apartarse del hombre violento, denunciarlo y separarse de él antes de que esa violencia, como por desgracia suele suceder, origine una tragedia. Esto es fundamentalmente un problema de falta de educación; por eso en las escuelas se debe hacer una labor verdaderamente educativa, no sólo de instrucción, que inculque en los niños y los jóvenes valo