
Alberto tiene 60 años de edad y desde hace un año recibe atención en la Unidad Médica de Especialidad para la Atención del VIH-Sida de la Secretaría de Salud de Coahuila. Al verlo nadie imaginaría que está contagiado, pues tiene unos kilos de más. Su sentido del humor y optimismo son sólo algunas de sus cualidades.
TORREÓN, COAH.- Cuando Alberto leyó los resultados médicos sintió que el suelo se le movía: “Seropositivo”. El papel decía que estaba infectado por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), entonces todo a su alrededor se oscureció.
La noticia la recibió hace dos años, pero aún recuerda que cuando salió de la clínica hacía viento.
-Las ráfagas las sentía como golpes en la cara -dice Alberto mientras se retuerce las manos-: Mientras caminaba y veía los resultados, sentía