El atentado cometido por perredistas en la Catedral de México fue grave, pero más grave aún es el atentado cometido por elementos de la ultraderecha contra la sede del PRD en Chihuahua. Delincuentes que se ostentan como anticomunistas, pero que muestran también indicios de ser fanáticos católicos, arrojaron una bomba molotov a ese local, e incendiaron parcialmente sus oficinas. "No se metan con la Iglesia porque se los va a llevar la ching...", decía -rezaba- el mensaje enviado por esos violentos individuos. Podría yo echar a la broma tal acontecimiento, y sugerir al PRD que cierre todas sus dependencias (entre ellas el Gobierno del Distrito Federal) hasta que la Iglesia Católica le garantice por escrito la seguridad de sus instalaciones, pero el asunto es demasiado serio para tomarlo a la