Por: Cristal Barrientos Torres
El Siglo de Torreón
TORREÓN, COAH.- Hace varios años cambió el salón de clases por el escritorio de una oficina, pero Alfonso Torres Alfaro aún extraña el olor a gis y el bullicio de los niños. A más de un alumno terrible dejó sin recreo porque dice, era por su bien.
Después de 53 años de trabajar en la docencia -primero como maestro y luego como director-, el profesor Alfonso Torres Alfaro tiene varias cosas que contar: castigos, alegrías y también varios consejos para las nuevas generaciones de maestros.
Siempre fue un alumno disciplinado e inteligente. Su maestro de sexto año de primaria –Víctor Vega González (q.e.p.d.)- un día le preguntó: “¿Te gustaría ser maestro? Él contestó: ¿Usted cree que pueda hacerlo? Y la respuesta fue por de