
Adelantando la celebración del Día de Muertos, cientos de familias se dieron cita ayer en el Panteón Municipal I para limpiar las tumbas, colocar flores y para recordar a sus familiares. Con música y lágrimas en sus ojos, Beatriz recuerda a su sobrina Alejandra
TORREÓN, COAH.- La música del acordeón y una guitarra rompieron el silencio. Una lágrima recorre la mejilla de Beatriz, quien al recordar a su sobrina Alejandra, rompe en llanto.
Es primero de noviembre, Día de Todos los Santos en México. Como Beatriz, decenas de familias se dieron cita en el Panteón Municipal I, para visitar a sus familiares, “físicamente ya no están con nosotros pero en nuestro corazón siguen presentes”, dice la mujer.
La cripta donde yace el cuerpo de Alejandra desde hace más de 10 meses, es adornada por pedazos de papel de china verde y unas flores.
Como cada tercer día desde su partida, Beatriz se encuentra frente a su tumba, a un lado de dos músicos, quienes tratan de aliviar un poc