L U N E S
Muy bien hecho por nuestra Cámara de Comercio al recordar al Congreso del Estado lo que desde el año pasado se le pidió en relación con los grafitos, inscripciones en paredes que a principio del siglo XX era una exclusividad de los presos en los muros de sus cárceles, pero que ahora los grafiteros que andan sueltos y son muchos, escriben no sólo en nuestras paredes sino en otras superficies como fuentes, esculturas, cabinas telefónicas, ¡y hasta en segundos y terceros pisos!
Y lo que se le pidió al Congreso fue que se incrementaran las penalidades por este delito, pero, los del Congreso hasta el momento tienen sin noticias sobre tal petición a nuestros comerciantes.
La cuestión es que mientras no se castigue adecuadamente a los grafiteros por lo que hacen en las paredes de n