Aquel norteamericano que vivía en México no hablaba muy bien el castellano. Un día le preguntó a la esposa de cierto hombre con quien tenía trato: "-Perdone, señora: ¿usted ser argentina?”. "-No, -responde ella muy extrañada-. ¿Por qué piensa que soy argentina?”. Explica el otro: "-Porque su marido, cada vez que referirse a usted, decir: ‘-La che vieja”‘... La señorita Himenia Camafría hizo un viaje de turismo a África. El grupo visitaba una reserva natural cuando de entre los matorrales de la selva salió súbitamente un descomunal gorila. La enorme bestia tomó entre sus membrudos brazos a la señorita Himenia, se la llevó a lo profundo del monte y la hizo objeto de sus instintos más básicos y elementales (con esto no quiero decir que se la comió). Al cabo de va