Un texano viajó a Australia. Su anfitrión lo recibió en el aeropuerto de Sidney. "En nuestros ranchos -le dice el texano- tenemos aeropuertos más grandes que éste". Pasaron frente al edificio de la Ópera. "En nuestros ranchos -repite el texano- tenemos casas más grandes que ésa". Salieron a la carretera, y vieron unos canguros que iban saltando por el campo. "Holy cow! -exclama el texano, boquiabierto-. Aquí sí que nos ganan. En Texas no tenemos tamaños chapulinsotes"... Dos hombres de los que ofrecen sus servicios frente a la Catedral de México estaban ahí sentados cuando llegó un turista. Les pregunta: "Excuse me, gentlemen: do you speak English?". Los sujetos se miran uno a otro, sin entender. Algo desconcertado les pregunta el visitante: "Excusez-moi: parlez vous Francais?". Los otros